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Le blog de gmanzukula-alternatif-congolais.over-blog.com

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Dans ce blog, il sera question de publier toutes les réflexions, articles, commentaires et opinions à caractère socio-économiques, politiques, culturels et religieux.


Una clave para mirar y evaluar los principios de la communidad

Publié par Gabriel MANZUKULA Mjrrdcongo sur 25 Novembre 2012, 10:07am

Catégories : #Bible et Reflexion

En medio de tanto que tenemos por agradecer al Dios de la vida y tanto por hacer en el caminar discipular de Jesús les saludo en esta semana. Saludo que es solidario con el caminar de Comunidad, caminar que es propicio en la instauración del reino.

                                       

Permítanme compartir este mensaje que me ha llegado esta semana, es valioso y significativo, pero lo más importante es que detrás de él descubro mayor exigencia de responsabilidad y de empeño por acompañar en un aporte para el estudio del evangelio y hacer vida lo que en él nos presenta Jesús… Así que se reciben estas palabras con gratitud y con temor, gracias Francisco Javier Castaño sdb:

“… Desde que me está llegando este material para la preparación de la celebración de la Eucaristía dominical he notado como se han enriquecido las celebraciones eucarísticas que he presidido. Esta propuesta de lectio divina tiene algo especial, está pensada de manera integral, no se limita a hacer algunas reflexiones en torno a los textos, va mucho más allá… Aprovechando que soy el encargado de la animación de las parroquias en nuestra provincia, le envío los correos de los párrocos salesianos para que pueda llegarle a ellos este valioso aporte pastoral...”


En este espíritu están a continuación estos aportes para el estudio del evangelio de este domingo: Mc. 12, 38 – 44.

 

 

1. Acercamiento Contextual

 

Contemplar las experiencias que se suceden en el interior de la vida y del caminar de la comunidad marcana es lo que permite descubrir tantos contenidos para la reflexión y profundización de esta enseñanza de Jesús, para la realización de la tarea de instauración del reino… hacer este ejercicio es al que estamos invitados/as en este domingo.

 

– De un lado, hemos venido insistiendo en el “contraste” que supuso el estilo de vida, las prácticas religiosas, el proyecto de sociedad que en el nombre de la experiencia de Jesús viven y testimonia la Comunidad en medio de una región donde se entrecruzan varias religiones, varios centros de poder económico, político y social, varios intereses y sentidos de vida como es la región de Siria, al norte de la Palestina (país de Jesús), lugar donde se ha asentado la comunidad marcana.

 

La experiencia de Comunidad Cristiana en el evangelio revela un contenido de espiritualidad, de sentido de vida que anima a cada uno/a de los/as miembros de la comunidad, sentido de un Dios que hace de la justicia en el amor un horizonte desde donde vivir y construir la novedad de su revelación; pero, al mismo tiempo, esta experiencia de vida los conduce hacia el señalamiento, el descrédito, la persecución… y luego, la confiscación de sus bienes, el exilio y la muerte… ¿estamos hoy dispuestos/as a asumir estos mismo riesgos en el nombre de nuestra fe?

 

– De otro lado, el contenido del evangelio permite descubrir que hay dos novedades en la vida de la Comunidad que lleva a una reflexión mayor: la llegada y participación en la Comunidad de personas que son adineradas; y conciencia de una tradición religiosa anterior que entra en conflicto con la novedad de la experiencia de vida que animada desde la fe en Jesús les implica una serie de rupturas con esa conciencia religiosa anterior.

 

¿Qué hacer?... ¿Cómo ser fieles a Jesús y, al mismo tiempo romper con lo que les ata al pasado?... ¿Qué implicaciones económicas, culturales, religiosas, ecoambientales y sociales tiene el reconocer y seguir a Jesús en y desde la Comunidad?... seguramente muchos/as en ese momento habrán respondido como he escuchado a algunos/as hoy: “es que orar y alabar a Jesús no tiene condición económica… no tiene por qué tenerla… lo importante es reconocer a Jesús como Señor y por ello orar y alabarle”… cuando menos esto es ingenuidad, sino ignorancia de fe.

 

Un conflicto adicional que seguramente se han tenido que plantear es que de hecho la llegada de riqueza en dinero mejoraron no sólo condiciones de vida de algunos/as, sino que también mejoraron las condiciones para la misión, así que la pregunta por ¿qué hacer y qué decir de esta riqueza en la comunidad? probablemente despertó varias respuestas y varias posibilidades de acción… pero, ¿qué pensar y qué hacer según el espíritu de Jesús?

 

– También es importante reconocer que en aquella época no existía la seguridad social, por lo mismo, no había “programas sociales” para bien de los/as pobres en la responsabilidad de los estados… los pobres vivían de la indulgencia de quienes daban limosna o regalaban alguna cosa… quienes asumían esta “obligación” de cuidar a los más pobres era de los centros religiosos… de ahí deriva un poder y un prestigio para quienes tienen esta misión (recordar el valor del honor en las regiones del mediterráneo)… así que en el templo de Jerusalén se realiza también esta práctica: todos/as ofrecen “limosna” que es administrada por las autoridades religiosas al servicio de los pobres… ¿Esto mismo debe hacerlo la Comunidad Cristiana, según la enseñanza de Jesús en el Templo?... ¿Es la limosna un camino querido y propuesto por Dios para hacer realidad el reino? ¿Esta es responsabilidad de los ricos que entran a hacer parte de la Comunidad marcana?... ¿Cuál es la responsabilidad y tarea de cada miembro de la Comunidad de cara a la pobreza, sin importar su condición?... ¿Cuál es el espíritu de Jesús y la implicación en el proyecto del reino de cara a la condición de pobreza? (ya sabemos que muchos/as creyentes provienen justamente de esta condición).

 

Estas preguntas generalmente no las hacemos hoy, y cuando se hacen, muchas veces se responden desde una mentalidad que no hace crítica ni al estilo de vida de quienes se llaman cristianos, ni al proyecto de sociedad que está vigente o a las fuentes de la voluntad de Dios que derivan en un proyecto de sociedad (en principios vitales, en sentido de vida, en intereses, criterios de ser y de actuar… intencionalidades que están detrás de las prácticas de fe)… También hemos de decir que casi todas las “obras de caridad” que han surgido en el interior de la Iglesia y que han impulsado muchos/as de los/as fundadores de las congregaciones religiosas han tenido como cimiento la realidad que se describe más arriba acerca de los pobres, de la pobreza y de la responsabilidad de quienes deben atenderlos.

 

– Una cosa deja en claro este evangelio: el Templo de Jerusalén, centro del poder religioso, económico y político No es el camino para hacer realidad el plan de Dios, instaurar el reino, así que la enseñanza religiosa del templo, sus prácticas religiosas y su horizonte de sentido no puede ser el asumido por un/a discípulo/a de Jesús; con sus enseñanzas y sus prácticas Jesús se pone en contra de la religiosidad oficial de Jerusalén... esto generará un rechazo de parte de las autoridades del templo… Rechazo que lo llevará a la cruz, pues atenta contra el status quo (seguramente muchos/as pobres que se beneficiaban de la limosna del templo también condenaron a Jesús).

 

– Así, hay muchas preguntas que se tornan muy importantes para vivir la fe: ¿cuáles fueron entonces las enseñanzas de Jesús al respecto de la riqueza, del dinero, de los pobres? ¿Cómo poner en práctica estas enseñanzas?... ¿qué implicaciones para cambiar la mentalidad y las prácticas tradicionales de fe trae la enseñanza de Jesús?... ¿qué implicaciones y consecuencias para la organización de la sociedad como aporte del cristianismo en medio de una pluralidad de intereses y de posibilidades?... Este es uno de los temas que se aborda en este evangelio (y no sólo en este relato, cfr. el hombre de muchas riquezas que desde joven había cumplido la ley… Mc. 10, 17 – 30, o el recostarse grupos por grupos en Mc. 6, 30 – 44 entre otros)…

 

– El evangelio mismo ofrece unas pistas para responder a estas preguntas a partir de la vida y de la enseñanza de la Comunidad en la formación de discípulos/as de Jesús… también hay algunas pistas que a la luz de estos principios de vida se perciben en el desarrollo de la historia de la Iglesia y de comunidades…

 

·         Organización comunitaria (más que acciones individuales); compartir y circular los bienes y los saberes; transformar la mentalidad cultural y religiosa para abrirse a lo nuevo y a lo distinto; cambio de valores para ponerlos según el espíritu de Jesús; prioridad de los pobres para cambiar sus condiciones de vida… estas son apenas algunas de las pistas que nos ofrece el evangelio y que hemos venido recogiendo a lo largo del año litúrgico… en este texto que se lee este domingo, en particular se resalta la opción por los pobres y el compartir solidario como parte de este camino para instaurar el reino.

 

·         Aplicar la ley no corresponde necesariamente a realizar el espíritu e intencionalidad del reino de Dios, sin embargo, se ha insistido más en la ley que en el espíritu que anima y que orienta, así muchas veces se ha enseñado y así se han realizado buena parte de las prácticas religiosas entre nosotros/as… mirar el espíritu e intencionalidad de lo que se propone el reino es tarea de la formación de los/as discípulos/as (esto es importante para repensar y evaluar la catequesis)… la clave está en el compartir para que no haya pobres, no simplemente ofrecer grandes cantidades para que quede bien el nombre de alguien pero no estar dispuestos a compartir todo, hasta lo necesario para vivir (cfr. Hch. 4, 32 – 5, 11… Al igual que el hombre rico que cumplía con los mandamientos desde su juventud, pero no estaba dispuesto a compartir hasta lo necesario según su estilo de vida. Cfr. 10, 17 – 30.

 

·         Suelo reconocer en público lo siguiente: El compartir un estilo de vida, compartir los bienes, la organización y los principios que inspiran la vida religiosa es cosa de gran valor hoy en medio de las realidades de pobreza y exclusión en las que vivimos… aprender a vivir en Comunidad es la clave (no necesariamente solo como religiosos/as, sino como Comunidad Cristiana); así que es tarea de la evangelización enseñar estos principios de vida que derivan del evangelio, y es tarea primera más que enseñar el catecismo y/o realizar la celebración de los sacramentos como se suele priorizar en la mayoría de los casos… hago referencia especial a la responsabilidad económica que deriva del evangelio en medio de condiciones de pobreza como las que vivimos.

 

 

2. Acercamiento Contextual – Literario

 

Como de costumbre, invito a revisar el archivo adjunto que trae una traducción del evangelio, traducción hecha por mí, y una propuesta de organización estructural para leer y comprender el texto.

 

– El evangelio presenta una narración que contiene dos momentos y dos escenas que se hacen contraste… contraste que es central para la enseñanza de los/as discípulos/as:

vv. 38 – 40

vv. 41 – 44

Y un doble contraste al plantear la situación de la mujer pobre en medio de dos narraciones de poder: los hombres del templo y sus aspiraciones (vv. 38 – 40) y las grandes construcciones (vv. 45 – ss.)…

 

Y todo en medio de un contraste mayor: La enseñanza de Jesús en el Templo rompe con la tradición de considerar al Cristo como “hijo” de David (cfr. vv. 35 – 37), por ello desde esta ruptura se anuncia la novedad de una nueva imagen de Cristo y, por ende, nueva comprensión de las esperanzas de Israel, nueva compresión de Dios y de su proyecto, nuevos fundamentos para las prácticas de fe… hay detrás un conflicto con el templo, con las autoridades, con las enseñanzas tradicionales, con la teología y la pastoral del templo.

 

Así entonces, la ruptura con una concepción tradicional, la apertura de mentalidad y de corazón son esenciales para comprender el proyecto de Dios, el proyecto del reino…

 

– Los vv. 38 – 40 presenta una realidad impactante: unas autoridades religiosas que realmente no son de Dios, por tanto no tienen autoridad (es importante recordar en el trasfondo las tres palabras que son centrales en el desarrollo de este evangelio: Enseñar, Autoridad y Testimonio)… de ahí que la conclusión en el v. 40c sea dura y sin reparo… es necesario evitar, eso sí, una comprensión moralista y castigadora de la expresión “estos recibirán mayor condena”… Mejor es resaltar el contraste que supone: Mientras unos “devoran las casas de las viudas”, la viuda pobre da “todo lo que tiene para vivir”.

 

·         Nótese que detrás de la narración lo que está en juego es el sentido y las intencionalidades con las que se asume y se realiza la fe y sus prácticas… así la mayor condena es declarar que las comprensiones de Dios, de fe, y sus prácticas religiosas de quienes desvían el proyecto del reino No son de Dios, no tienen autoridad… cabe entonces hacer una pregunta por las practicas de autoridad que reconocemos y asumimos y mirada desde distintos sujetos: ministros, fieles, no creyentes, contrarios a la iglesia y a la fe, etc. ¿qué ven? ¿cómo interpretan lo que se hace y practica? ¿qué revelan las prácticas y las enseñanzas? ¿qué aportan y cómo se articula para la construcción de sociedad? ¿qué principios de vida son los que se resaltan… qué sentidos e intencionalidad están detrás de ellos?... ¿qué dicen a las realidades del mundo de hoy y cómo son alternativas de transformación hacia una auténtica humanización en las claves de justicia según el amor de Dios y en integralidad, integridad y reverencia con la Creación?

 

·         En últimas no es en las autoridades tradicionales del templo en donde está el camino de la voluntad de Dios, de la instauración del reino… es necesaria una apertura, en muchas dimensiones, para reconocer la novedad y realizar el camino de Jesús

 

– Los vv. 41 – 44 nos hablan del sentido e intencionalidad de la comprensión de Dios, de su proyecto y de las prácticas que de éstos derivan:

 

·         Muy importante detenernos y reflexionar en la figura simbólica desde donde se presenta el sentido y fuente espiritual del proyecto de Jesús: una mujer: Es mujer (lo cual representa exclusión – marginación social – religiosa y desconocimiento de autoridad)… es viuda y pobre (no tiene dinero, señal de desprotección, sin seguridad social… no dice si hay algún varón en su entorno que le garantice alguna estabilidad, pero al afirmar que es pobre y al mirar que lo poco que ofrece es “todo lo que necesitaba para vivir” indica que es posible que no hay quien le garantice esa estabilidad)… y es una mujer que cree en el proyecto de la “limosna”, pero es una limosna que implica y exige darlo todo: “lo necesario para vivir”, no simplemente lo que está de “sobra”, esto indica disponibilidad para compartir, un corazón abierto y generoso desde la perspectiva del no guardarse nada para ella (no es la generosidad del dar mucho)

 

v. 42b - « … echó dos moneditas de cobre, que equivale a menos de un cuarto de un denario. »… esta precisión matemática deja entrever que la mujer pobre no tenía ni siquiera lo necesario para una comida, por ello es de lo necesario para vivir lo que ella ha puesto en el arca de la tesorería… un denario era el equivalente al pago por un jornal de trabajo en los empleos más comunes.

 

Ella representa, entonces, la figura de la autoridad en la Comunidad, de la Iglesia, ser como ella y no como los escribas es la clave de la autoridad… Y eso que no nos preguntamos en cómo iría vestida para completar la figura simbólica

 

·         Es solidaria con los más pobres, esto es lo que parece querer remarcar Jesús, es lo que hemos de ver y descubrir como principio clave para realizar el proyecto de Dios, para instaurar el reino, para decir que esa nuestra fe… esto es clave dentro de los principios económicos dentro de la comunidad cristiana… La mujer ha “echado” “todo lo que necesitaba para vivir”… No importa la riqueza económica para la autoridad en la Comunidad, lo que importa es el sentido y la intencionalidad del entregar todo, hasta lo necesario… así entonces lo contrario del dar todo, que es el acaparar, el guardar parte para la seguridad personal, esa perspectiva de ahorro no son parte del reino (cfr. Hch. 4, 32 – 5, 11).

 

·         Resaltar también que el evangelio y todo el Nuevo Testamento habla es desde “lo necesario” para vivir, este es el criterio central para la organización económica de la Comunidad Cristiana; no hablan del “tener” como propiedad privada, ni se habla de repartir por partes iguales… estos no son criterios económicos para la Comunidad Cristiana… ¡Cuánto hemos de reflexionar, aprender, transformar en nuestras conciencias y en nuestras prácticas para comprender a Jesús y para vivir el reino!

 

– Creer en la providencia de Dios, es muy distinto a “vivir” de la religión… Gratuidad, generosidad, compartir, confianza en Dios… no guardar nada para sí (Qué distinto frente a la sociedad de la economía de mercado y ciertos sentidos de garantía para el futuro que hay en el ahorro de hoy)… esto es creer en Dios… creerle a Dios… creer y vivir su proyecto…

 

– Concluyamos esta parte con estas dos claves de la enseñanza que está presente en el relato de este domingo:

a) Los pobres y el compartir, de lo cual ya se ha dicho más arriba.

b) Acumular y cumplir la ley de dar limosna, no es suficiente como proyecto de Dios, su espíritu y su voluntad.

 

 

3. Acercamiento Teológico – Pastoral – de Actualización

 

Varias reflexiones quiero compartir en esta última parte de estudio del evangelio del domingo… y las escribo en la dinámica pedagógica del contraste – conflicto propia del evangelio con la que se quiere insistir en el camino de formación discipular para la Comunidad Cristiana:

 

– Hemos de reflexionar en ciertas prácticas que cotidiana y tradicionalmente realizamos como practicas de “caridad” cristiana… ¿Qué las hace válidas y qué las hace conforme a la voluntad de Dios para instaurar el reino?... Cuantas veces quienes más “colaboran” y “aportan” en las obras de Iglesia, en las “obras de caridad” (banquetes, rifas, donaciones… etc.) son precisamente los primeros que están en los listados de ser generadores de la desigualdad social, de la injusticia en el reparto de las riquezas… como dice la canción de Facundo Cabral: “¿Quién es más ladrón hermano, si los que asaltan los bancos o aquellos que lo fundaron?”;  peor aún cuando con estas acciones, que además son publicadas y promocionadas en los grandes medios de comunicación, buscan ganar reconocimiento, nombre y prestigio…

Valorar el acto de privaciones de pequeñas cosas, de grandes cosas en medio de una sociedad de consumo… puede ser señal de “signo de contradicción” de cara a un estilo de vida y frente a un proyecto de sociedad de opulencia y acaparamiento.

 

La clave está en el estilo de vida y en el proyecto de sociedad que surge de los intereses, sentidos e intencionalidades que expresan y contienen las prácticas económicas de creyentes y de Comunidad… desde ahí pensar si es válido y justo el acumular… acaparar, retener, “ahorrar para el futuro”, etc. como horizonte de vida de un/a Cristiano (cfr. Aportes acerca de los principios de vida en 10, 35 – 45 que escribí para el domingo 21 de octubre, 29 del tiempo ordinario)

 

– Cuantas veces los hábitos, las sotanas, los ornamentos de la liturgia están concebidos para ser “distintos” de los demás, para ser “reconocidos” como testimonio de fe, muy buena intención, pero muy mal contenido pastoral…

 

Realmente los hábitos, sotanas y ornamentos generalmente no crean comunidad porque de cara a los más humildes y sencillos, éstos, les crea una distancia inconsciente, desarrollan (inconscientemente) un complejo de inferioridad y ponen en el hábito, la sotana y los ornamentos el poder de la verdad y de la autoridad, aún sin saber si hay verdad y autoridad, sólo por el signo que éstos representan…

 

Incluso para muchos/as de quienes los usan, sin darse cuenta, inconscientemente buscan en ellos refugio y fortaleza… no en la experiencia de fe… esto ha de ser profundamente reflexionado, no solamente explicado y escrito en un libro para la enseñanza… son las prácticas concretas, los sentimientos íntimos y las motivaciones las que hay que revisar, pues de ahí surgen y se expresan las verdaderas intenciones e intereses.

 

Algunos/as religiosos/as me dicen (y lo percibo que es casi a manera de justificación) que hoy los hábitos son merecedores de repudio y hasta insulto en las filas, en el transporte público… ¿eso es testimonio?... ¿esto es lo que ha de buscarse con los hábitos, sotanas y ornamentos?... ¿Qué es lo que buscamos comunicar con la evangelización?... ¿Cuál es el contenido en las prácticas religiosas, en el estilo de vida, en la organización de la sociedad, en las relaciones ecoambientales que ha de ser expresado en la evangelización?... ¿qué es entonces testimonio?... ¿para qué es el testimonio?... vale la pena pensar en la mentalidad y en las comprensiones que están detrás de afirmaciones como estas… … …

 

– “Los dirigentes religiosos han de ser servidores de la comunidad. Nada más. Si lo olvidan, son un peligro para todos. Hay que reaccionar para que no hagan daño.” (Pagola)… Quienes en nombre de la religión se aprovechan de la ignorancia y/o ingenuidad de la gente ya tienen su juicio asegurado, según lo que se escribió más arriba… Hay quienes aún inconscientemente hacen lo mismo, pues no han aprendido a hacer un juicio crítico de sus propias acciones… esa es una tarea en la formación de discípulos… es tarea también de la Catequesis en la Iglesia

 

– Después de aportes como este, algunas personas, incluso algunos estudiantes míos, suelen decir: “César tiene algo contra la Iglesia”… y esto por las afirmaciones que hago y/o por la perspectiva y horizonte desde donde realizo mi tarea de biblista… este evangelio de hoy me permite volver sobre estos principios desde dónde construir y compartir nuestra fe… ser críticos en la perspectiva del contraste – conflicto propuesto por el evangelio, estar alerta ante aquello que puede ser contrario al reino… exhortar… es considerado hoy, por muchos/as, un acto de rebeldía contra la Iglesia… … … Confieso que Creo en Jesús y desde Él amo a la Iglesia, y desde esta condición intento vivir en experiencia personal y comunitaria y realizo mi ejercicio profesional de biblista.

 

Lo que podemos afirmar es que en y desde el evangelio, leído, orado, reflexionado, interpretado, puesto en obra, celebrado y puesto en camino discipular es que podemos reconocer los principios fundantes de nuestra fe y evaluar el caminar personal, comunitario, eclesial y sus aportes para la construcción de sociedad y una relación armónica, integral, íntegra y reverencial con la Creación toda.

 

 

Renuevo mi confianza en la oración que nos une, nos aclara en las fuentes del proyecto de Dios en Jesús y nos anima a ser solidarios, a vivir haciendo el bien los unos a los otros/as.

Por ello mi abrazo de recuerdo y de cariño que renuevo cada semana

Feliz Semana, para todas y todos…

 

Dios les guarde.

Unidos en Jesús y en María; unidos en Jesús que es Señor de la Vida y en María que nos enseña a caminar discipularmente en seguimiento de Jesús.

César

 

Hemos de reflexionar en ciertas prácticas que cotidiana y tradicionalmente realizamos como practicas de “caridad” cristiana… ¿Qué las hace válidas y qué las hace conforme a la voluntad de Dios para instaurar el reino?...

 

 

Notas Humanas y Divinas. Dirige Leiner Castaño García cssr, todos los domingos a partir de las 6:00 a.m. en RCN radio 93.9 F.M. o por internet en www.rcnradio.com (http://www.rcnradio.com/content/notas-humanas-y-divinas)

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